Consejo de verdad
No recomendamos por catálogo. Preguntamos, escuchamos y acertamos casi siempre.
Desde 1978
Tres generaciones detrás del mismo mostrador de madera.
Lola abrió la tienda en 1978 con dos estanterías, una máquina de escribir y la idea de que un barrio sin papelería es un barrio incompleto. Vendía cuadernos, plumines y los libros de texto del colegio de la esquina.
En los años noventa amplió el local hacia el fondo y nació la parte de librería, con mesa de novedades y club de lectura los jueves. Hoy, casi cincuenta años después, seguimos siendo un negocio familiar: mismo escaparate verde, mismos cajones de latón y la misma manía de leernos lo que recomendamos.
Valores
No recomendamos por catálogo. Preguntamos, escuchamos y acertamos casi siempre.
Aquí se puede entrar solo a mirar, preguntar dos veces o encargar un solo lápiz.
Elegimos proveedores pequeños, papel certificado y materiales que duran años.
Quiénes somos
Galería
Del primer mostrador de 1978 a los cajones que seguimos usando cada día.